-A través del diálogo, se compartieron herramientas para reconocer las emociones y contribuir a la construcción de paz entre las juventudes
Chetumal.- En el marco del Día Internacional de la Paz, que se conmemora este 21 de septiembre, la Secretaría Ejecutiva del Sistema de Protección de Niñas, Niños y Adolescentes de Quintana Roo (SIPINNA), en coadyuvancia con la Unidad de Especialidades Médicas-Centro Comunitario de Salud Mental y Adicciones (UNEME-Cecosama) Chetumal, impulsó el diálogo “Emociones, manejo del enojo”, un espacio dirigido a adolescentes, madres, padres, docentes y personas cuidadoras para regular esta emoción y conocer formas de responder sin violencia ante situaciones de conflicto.
La plática, impartida por Leydi Noemí Chay Casanova, psicóloga operativa de la UNEME Cecosama Chetumal, planteó el manejo del enojo como una habilidad para favorecer relaciones respetuosas y contribuir a la construcción de paz, en concordancia con el Nuevo Acuerdo por el Bienestar y Desarrollo de Quintana Roo, que promueve la gobernadora Mara Lezama Espinosa.
Durante la conversación, las y los participantes reconocieron que el enojo forma parte de la vida cotidiana y puede surgir como respuesta ante situaciones de injusticia o malos tratos. También exploraron cómo esta emoción activa respuestas físicas relacionadas con la liberación de cortisol y adrenalina, que pueden manifestarse en respiración agitada, tensión muscular y bruxismo, además de afectar el descanso, la concentración y la memoria.
En ese sentido, se abordaron técnicas para la regulación y manejo de esta emoción, como la distracción del pensamiento, tomar distancia de los conflictos y realizar actividades que favorezcan la calma, mediante ejercicios prácticos para su aplicación.
Al concluir el diálogo, el encargado de Despacho de la Secretaría Ejecutiva del SIPINNA, Jorge Isaías Quintanilla Osorio, destacó la importancia de que madres, padres y personas cuidadoras fortalezcan prácticas de crianza respetuosas, a través de la autorregulación emocional; mientras las y los adolescentes adquieren recursos para reconocer y expresar sus emociones de manera saludable.

